Regresamos de vacaciones con una receta clásica, ligera, sencilla y deliciosa, ideal para un entrante en esta temporada calurosa.
Ingredientes:
- Carne de res 200gr
- Queso manchego viejo 100gr
- Espinaca 1manojo
- Acelga 1 manojo
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Procedimiento:
Esta receta depende completamente de la calidad de los productos que se utilicen para elaborarla, de modo que la carne, el queso y las hojas deben estar en las mejores condiciones posibles. Si conjugamos una carne fresca, magra y suave, con un queso bien curado, aromático y untuoso, y unas hojas crocantes, tersas y firmes, obtendremos un excelente resultado.
Una vez que tenemos los mejores productos a nuestra disposición, debemos usarlos apropiadamente. Esto es, congelar la carne sólo el tiempo indispensable para rebanarla, nunca más de una vez. Lavar y desinfectar las hojas y posteriormente secarlas a la perfección. Y mantener el queso en un lugar fresco y seco, sin luz solar.
La preparación es realmente sencilla. Rebanamos la carne y el queso en finas lonjas de forma rectangular, trataremos de cuidar la forma y tener una cohesión en la presentación del plato. Le quitamos el tallo a las hojas de espinaca y acelga. Sobre un plato ponemos una cama de hojas, y encima intercalamos las rebanadas de carne de res y queso. Finalmente aliñamos con aceite de oliva, sal y pimienta.
El aliñado debe hacerse al momento para no reposar los ingredientes en aceite y proteger sus características esenciales. Es un plato sumamente sencillo y delicioso que nunca falla. Una entrada perfecta para este verano.












