Las bebidas embriagantes ocuparon un lugar especial dentro de la civilización precolombina, entre las bebidas más populares estaban el pulque, el tepache y los tejuinos, todas ellas, bebidas fermentadas con usos religiosos y rituales específicos, sin embargo, no fue hasta después de la llegada de los españoles que llegó el alambique a México y se empezaron a fabricar bebidas alcohólicas destiladas en el siglo XVI.
Hay registros de por lo menos setenta diferentes bebidas alcohólicas elaboradas o consumidas en la Nueva España, a pesar de que la gran mayoría, por competir con las bebidas peninsulares, estuvo prohibida durante la mayor parte de la época colonial. Entre las bebidas alcohólicas destiladas más populares estaban el mezcal y el aguardiente de caña o chinguirito.
El Mezcal, que en náhuatl significa “casa de la luna”, es una bebida espirituosa 100% mexicana hecha con el corazón del maguey, pero no de cualquier clase de maguey, el apto para esta bebida es el maguey azul, también conocido como bermejo.
La forma de elaboración era la siguiente: después de 9 o 10 años de maduración se procedía a la gima, o separación de las hojas de maguey del corazón; posteriormente se cocían los corazones en una especie de hornos que estaban construidos por debajo del nivel del suelo, se cubrían los hornos con zacate y tierra para evitar la salida del vapor (el cocimiento duraba alrededor de 24 horas, hoy en día se cuecen durante 4 días para conseguir niveles menos elevados de alcohol) acto seguido se molía el mezcal cocido: la pulpa resultante, diluida en suficiente cantidad de agua, se fermentaba en vasijas de madera; pasado el tiempo de fermentación, se destilaba el líquido con todo y pulpa, de lo que resultaba el vino mezcal.
Domingo Lázaro de Arregui hace una de las primeras descripciones del mezcal en su Descripción de la Nueva Galicia, que data de 1621 aproximadamente:
“[…] los mexcales son muy semejantes al maguey, y su raíz y asientos de las pencas se comen asados, y de ellas mismas, exprimiéndolas así asadas, sacan un mosto de que sacan vino por alquitara, más claro que el agua y más fuete que el aguardiente y de aquel gusto.”
Debido a la ley de la prohibición, el mezcal tuvo que fabricarse de manera ilegal, siempre saltando trabas de la Corona, sin embargo esto no impidió la expansión de esta bebida y posteriormente, mediante acuerdos y peticiones, se le concedió a la ciudad de Guadalajara, debido a la necesidad de recursos para obras y servicios públicos, el permiso para la fabricación y comercio del vino mezcal, siempre y cuando pagaran impuestos conforme a la ley, es por esto que aunque el maguey de la zona de Guadalajara no era el más apto para la fabricación del mezcal, se convirtió en el principal productor de vino mezcal y posteriormente de tequila, bebida por la cual es conocida mundialmente.
El mezcal es una bebida alcohólica fuerte, rasposa, entre sus notas está el sabor a maguey cocido, el toque ahumado que lo dan los 4 días de cocción en los hornos, el ligero sabor a tierra, una nota amaderada por las barricas de roble blanco, y algunos tonos dulces producto del proceso de fermentación de la planta.
Por la sequedad que ocasiona al paladar, el mezcal es un excelente aperitivo pues pone a funcionar las glándulas salivales y abre a la perfección una buena comida mexicana. Se lleva con canes rojas, pollo, parrillada, pescados fuertes, y es excelente para sazonar aves, verduras asadas y también combina con algunos postres. La mejor manera de beberlo es a tragos pequeños y espaciados, saboreando y distinguiendo las notas y los aromas. Los mezcales más puros son los que no están completamente invadidos por el sabor maderoso de las barricas y son más fieles al sabor del maguey, estos mezcales son de colores mucho más claros.
Acerca del gusano podemos decir que se le agrega simplemente por tradición desde 1940, y no añade un sabor significativo a la bebida, sino hasta el final que se mastica y saborea. El gusano de maguey tiene un sabor característico muy especial y generalmente se usa para tacos, salsas y sales, si no se mastica al tragar no se siente su sabor en el mezcal.
El mezcal es una bebida tan compleja que hoy en día se ha acuñado el término mezcalier para denominar a la persona experta en denotar todas las características que definen a un buen mezcal artesanal, a la manera del somelier, además hay tantas variedades de mezcal que es importante conocerlo para poder diferenciar los auténticos mezcales artesanales de aquellos que no cumplen con los estándares de fabricación.
Esta bebida milenaria ocupa un lugar secundario en comparación con bebidas más popularizadas como el tequila, sin embargo el mezcal tiene una tradición mucho más antigua y es de mayor calidad que éste. En Oaxaca se están haciendo esfuerzos para rescatar la cultura del mezcal y popularizarlo sobre todo entre las generaciones que desconocen la cultura del mezcal.
Esperamos que se queden con ganas de una buena bebida a base de mezcal y ustedes, también, contribuyan con el rescate de esta bebida espirituosa con Denominación de Origen que forma parte importante de la riqueza gastronómica de México.
Fuentes de Información
Acosta, José, Historia natural y moral de las Indias, citado por Manuel Payno, “Memoria sobre el maguey mexicano y sus diversos productos”, en Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, t.X, México, 1863. pp.20 - 35
Armendares Lozano, Teresa, Mezcales, pulques y chinguiritos, en "Conquista y comida: Consecuencia del encuentro de dos mundos", coordinación de Janet Long, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, México, D.F. tercera edición 2003, pp. 421-436





























